Estudio confirma la ketamina como alternativa para dolor crónico


Redacción (Fuente externa).- Las infusiones de ketamina en dosis bajas son seguras y notablemente eficaces en pacientes con dolor crónico, según uno de los mayores estudios en prácticas clínicas diarias que se publicó en la revista médica Regional Anesthesia & Pain Medicine.
El estudio, dirigido por investigadores de los institutos neurológicos y de atención primaria de Cleveland Clinic, analizó los datos de más de 1000 pacientes, lo que proporcionó pruebas cruciales para este nuevo enfoque terapéutico.
El estudio retrospectivo hizo seguimiento a 1,034 pacientes mediante un protocolo estandarizado de infusión de ketamina (0.5 mg/kg durante 40 minutos por cinco días consecutivos) y resultó en una tasa de adherencia del 86.1 %, lo que refuerza la posibilidad de aplicar el tratamiento de forma ambulatoria.
El protocolo ambulatorio de ketamina demostró una gran viabilidad, ya que más del 90 % de los pacientes completaron los cinco días de tratamiento.
Los resultados se midieron utilizando la herramienta PROMIS de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) que evalúa la salud física, mental y social.
Los pacientes informaron sobre notables mejoras en los síntomas de dolor y en la calidad de vida.
Con el protocolo de ketamina, administrado dentro de un programa clínico integral para el dolor, se logró ayudar del 20 % al 46 % de los pacientes a mejorar de manera significativa su funcionamiento diario, su sueño y el control de su dolor.
Además, el 80 % de los pacientes regresaron para repetir las infusiones, lo que demuestra un beneficio sostenido y la satisfacción de los pacientes con el tratamiento.
Se realizó un seguimiento de los pacientes durante más de seis meses, lo que proporcionó pruebas a largo plazo de los beneficios sostenidos.
Pacientes con dolor crónico
Los datos mostraron mejoras que duraron hasta seis meses en la interferencia del dolor, la depresión y la función física, y casi la mitad de los pacientes mostraron una mejora clínica significativa en la ansiedad relacionada con el dolor.
La investigación demostró que la ketamina en bajas dosis era segura y tenía efectos mínimos secundarios. Un ejemplo fue que en muy pocas ocasiones se observaron las alucinaciones, principal efecto secundario.
No se notificaron acontecimientos adversos graves en toda la muestra analizada.
Las principales ventajas de la ketamina en dosis bajas son su bajo riesgo de tolerancia, la viabilidad de la administración ambulatoria y la ausencia de la necesidad de anestesia.
Según los autores del estudio, esta investigación destaca la importancia de incorporar la terapia con ketamina en un programa integral para el dolor, combinando infusiones con terapias conductuales y educación del paciente.
Los hallazgos sientan las bases para ensayos controlados más amplios y la adopción de su uso en centros multidisciplinarios para el dolor.
Este estudio ofrece esperanza a las personas que viven con dolor crónico y que no han respondido a los tratamientos convencionales, expresan sus realizadores.
Actualmente no se indica el uso de la ketamina para el control del dolor, lo que subraya la importancia de investigaciones como esta para respaldar la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y la posibilidad de una mayor disponibilidad en los hospitales.



