
La noticia aparece en numerosos medios de República Dominicana y da cuenta de que la Procuraduría General de la República informó, a través de su página oficial, sobre la captura de Soriano Robles, quien era buscado por tener en su contra una condena definitiva emitida por la Suprema Corte de Justicia, por estafar a varias personas a través de la empresa Procrédito.
Aunque la sentencia condenatoria contra Soriano Robles data de octubre de 2019 y fue ratificada por la Corte de Apelación en agosto de 2021, y pese a haber sido condenado anteriormente a seis años de prisión, así como acusado y encarcelado por encabezar una banda dedicada a falsificar visas hacia Estados Unidos y otros países; además de enfrentar decenas de denuncias por estafa y falsificación de documentos y de ejecutar embargos irregulares con los que despojó a numerosas personas de sus bienes, las autoridades le otorgaron el auxilio de la Fuerza Pública. Incluso, un juez lo acompañó para reinstalarse en el edificio del CDP en septiembre de 2025.
Una vez ocupó la mitad del edificio del CDP —que, pese a su trayectoria delictiva, Aurelio Henríquez le había alquilado en 2013 por solo RD$100,000.00 mensuales y sin exigir el pago de depósitos—, Soriano Robles demandó al gremio profesional y a Olivo De León por RD$250,000,000.00 (doscientos cincuenta millones de pesos), por supuestos daños y perjuicios y lucro cesante. Sin embargo, es él quien continúa siendo deudor, pues no ha saldado los RD$700,000.00 establecidos en la sentencia del juzgado de paz que le permitió retornar al edificio de la institución, ni ha pagado RD$1,585,000.00 correspondientes a alquiler, consumo de energía eléctrica, agua, recogida de basura, uso de salones y otros servicios utilizados durante un año.
Desde 2014, De León denunciaba las acciones ilícitas de Soriano Robles, entre ellas el incumplimiento en el pago de la deuda al CDP; el asalto al edificio, acompañado de individuos que saltaron la verja y agredieron a los periodistas Sofía Susaña, Nelson Gutiérrez, César Castillo y Miguel Aponte, quienes intentaron impedir la ocupación; así como amenazas de muerte contra varios periodistas y contra el entonces presidente del CDP, Olivo De León. Además, Soriano sometió a la justicia a De León y al CDP ante ocho tribunales distintos con el mismo expediente, lo que les implicó año y medio de litigios.
Poco después de haber sido obligado a salir del edificio del CDP, el 2 de mayo de 2014, la Policía Nacional informó que desarticuló una banda criminal encabezada por Marvin Joel Soriano Robles, a quien arrestó junto a otros ocho integrantes. El grupo se dedicaba a falsificar visas para viajar a Estados Unidos y a varios países de Europa, las cuales vendían a precios que oscilaban entre RD$70,000.00 y RD$120,000.00. Durante el operativo, se les incautaron 71 pasaportes dominicanos, así como una gran cantidad de documentos y sellos gomígrafos.
Una investigación realizada en ese momento por el periodista Rafael G. Santana reveló que Soriano Robles figuraba entre un grupo de 49 personas señaladas por la Embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo como falsificador de visas.
En 2009, Soriano Robles fue condenado a seis años de prisión por estafa y falsificación de documentos y, tras cumplir más de tres años, obtuvo la libertad condicional.
La condena por estafa electrónica a cinco años de prisión y el posterior apresamiento de Marvin Joel Soriano Robles, quien logró retornar a ocupar parte del edificio del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) mediante maniobras cuestionables, confirman las reiteradas denuncias formuladas por Olivo De León, expresidente del CDP y del Instituto de Previsión y Protección del Periodista (IPPP), en el sentido de que se trata de un reincidente en este tipo de delitos.

