Crisis Minera en San Juan: El Dilema entre el Oro y el Agua de la Cordillera Central

SAN JUAN DE LA MAGUANA. – La provincia de San Juan se encuentra en un estado de resistencia socioambiental masiva ante la posible explotación del Proyecto Romero por parte de la empresa canadiense GoldQuest. Bajo la consigna “Agua sí, oro no”, diversos sectores sociales, académicos y religiosos han intensificado sus movilizaciones, culminando en una marcha hacia la presa de Sabaneta este domingo 3 de mayo de 2026, para denunciar que la actividad minera en la Cordillera Central pondría en riesgo el suministro hídrico del 80% del país.
Estado actual del proyecto y promesas económicas
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha reiterado que el Proyecto Romero se encuentra exclusivamente en una fase técnica de evaluación ambiental y no posee autorización para la explotación. Recientemente, se entregaron los Términos de Referencia (TDR), un paso legal que obliga a GoldQuest a realizar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental (EIA) en un plazo de 18 meses.




La propuesta de GoldQuest contempla una explotación subterránea a más de 150 metros de profundidad para extraer oro y cobre, asegurando que no se utilizará cianuro ni mercurio, y que no se construirá una presa de cola. En términos económicos, la empresa proyecta una inversión de US$750 millones, la creación de hasta 3,000 empleos y una inyección significativa a la economía local durante los ocho años previstos de operación. El geólogo Osiris de León defiende esta postura, argumentando que, al ser una operación bajo tierra, el impacto en la superficie y en los ríos sería nulo.
Argumentos científicos y ambientales en contra
A pesar de las promesas de la empresa, la Academia de Ciencias de la República Dominicana y la UASD mantienen una férrea oposición. Los principales puntos de conflicto técnico son:
- Amenaza hídrica: La zona de explotación es considerada la “Madre de las aguas”, donde nacen ríos vitales para el consumo humano, la agricultura y la generación eléctrica de toda la región sur.
- Drenaje Ácido de Roca (DAR): Expertos advierten que el riesgo real no es el cianuro, sino la exposición de la pirita al aire y agua durante la trituración de rocas, lo que genera ácido sulfúrico que podría contaminar el agua por siglos.
- Pasivos ambientales: La minería dejaría un 97% de desechos en la zona, creando montañas de material tóxico que, en caso de sismos o lluvias extremas (como las de «1,000 años» exigidas por Medio Ambiente), podrían colapsar sobre las comunidades.
Exigencia de una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE)
Comisiones ambientales de la UASD y la Academia de Ciencias plantean que el Estado no debe evaluar a «Romero» como un proyecto aislado, sino realizar una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) que analice el impacto acumulativo de las 14 concesiones otorgadas en la provincia. A diferencia de un EIA pagado por la empresa, la EAE es una herramienta de planificación estatal para determinar si la minería es compatible con la vocación agrícola de la zona antes de otorgar permisos individuales.
Posición social y política
La Diócesis de San Juan de la Maguana, encabezada por el obispo José Grullón Estrella, ha propuesto que la provincia sea declarada ecoturística y agrícola, rechazando la minería de forma definitiva. Por su parte, el presidente Luis Abinader ha mantenido una postura cautelosa, afirmando que “sin consenso, no hay mina” y que su gobierno esperará los resultados de los estudios técnicos antes de emitir un juicio definitivo. Mientras tanto, el alcalde de San Juan de la Maguana, Lenin de la Rosa, ha calificado la posición actual del ayuntamiento como desfavorable debido a la ubicación del proyecto en la zona de influencia de la Presa de Sabaneta
