

Guarionex Concepción
Desde hace más de 20 años San Juan de la Maguana pedía a gritos que no se estableciera allí una bendita mina de oro.
Decenas de manifestaciones de los sanjuaneros llenaron calles y parques con pancartas, voceando consignas y elevando las notas de canciones en repudio al proyecto.
Este domingo 3 de mayo se escenificó una manifestación multitudinaria que, al parecer, sacó a todos de sus casas. Calles, parques, callejones y carretera, acunaron a decenas de miles de ciudadanos, mujeres, hombres, niños, ancianos, minusválidos, que pedían a gritos ser escuchados. Reclamaban, lloraban, cantaban, rezaban, en un gesto de indignación que a cualquiera llegaba a lo más profundo del sentimiento.
Están hartos los sanjuaneros. Ya la indiferencia de las autoridades rebozo la copa. Pero lograron un objetivo. El más importante. El Gobierno dijo que no a la minera. Muchos no dormimos anoche, de la alegría. Y no soy de la hermosa provincia de San Juan de la Maguana. Pero soy dominicano y el anuncio del Gobierno, hecho por el mismo presidente Luis Abinader, me estremeció y llenó mi espíritu de entusiasmo. Un gran alivio me inundó. Me sentí bien como hacía mucho tiempo no me sentía.
Sabía que miles y Miles de gente bailarían y cantarían. Se me espantó el sueño. Si hubiera dormido habría soñdo que nacía una nueva república.
Ya San Juan descansará, porque el presidente no puede romper sin graves consecuencias, el compromiso contraído.
Ya no será envenenado el río de San Juan de la Maguana. Han logrado una gran muestra de respeto para el medio ambiente y la vida misma de niños, mujeres y ancianos de la demarcación.
San Juan seguirá siendo el granero del sur y podrán ahora dedicarse sosegadamente al estudio, el trabajo, la producción y toda la hermosa tarea que desarrollan quienes logran un marco de paz y sosiego, que crean el ambiente propicio para la vida sana, en armonía con la naturaleza.
! Felicidades hermanos sanjuaneros, y que el buen tiempo los acompañe y se cumpla lo dicho por el Creador, aquello de ganarás el pan con el sudor de tu frente. Y seremos felices todos.
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