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Lo que no te dicen, ¿Mitigar la crisis?
Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor
Por Johnny Sánchez
Durante dos décadas, República Dominicana ha tenido un crecimiento económico notable, pero acompañado por un fenómeno menos celebrado: el crecimiento aún mayor del gasto estatal.
La estructura fiscal se ha convertido en un motor que alimenta un macro Estado, donde cada administración suma nuevas obligaciones, nuevos programas, nuevas nóminas y nuevas deudas.
La pregunta para el ministro Magín Díaz es sencilla: "¿La Reforma Fiscal que propone corregirá esto o lo hará más profundo?"
La República Dominicana opera con un déficit estructural desde hace casi veinte años. No es coyuntural: "es cultural". No hemos logrado financiar el tamaño del Estado que tenemos, pero tampoco hemos logrado reducirlo.
Cada reforma (o intento de reforma) se convierte en un mecanismo para cerrar brechas momentáneas, no para modificar la estructura que las genera. Por eso, la insistencia en “no postergar” solo tiene sentido si lo que se busca es una reforma real, no un parche más.
En el país se habla de Reforma Fiscal, pero en realidad el debate se limita a Reforma Tributaria: "nuevos impuestos, mayor presión fiscal, más recaudación".
Pero una reforma fiscal auténtica es otra cosa, abarca gasto, eficiencia, deuda, institucionalidad y estructura del Estado.
Nada de esto se ha puesto sobre la mesa de manera clara. Es legítimo, entonces, preguntarse si la propuesta del ministro Díaz es una invitación a repensar el Estado o simplemente a financiarlo.
El país ha vivido muchos años bajo la narrativa de que “el crecimiento lo aguanta todo”. Pero ese paradigma ya llegó a su límite. El servicio de la deuda consume cada vez más recursos; los déficits anuales se sostienen con nuevas emisiones; y los compromisos futuros del Estado crecen más rápido que su capacidad de financiarlos.
Una reforma que no toque este núcleo sólo perpetuaría la espiral: "más gasto, más déficit, más deuda, más impuestos".
Si Magín Díaz quiere impulsar una reforma fiscal con visión de futuro, esta debe tener tres pilares:
a) Reducción real del gasto improductivo. Con metas verificables, auditorías permanentes y topes legales estrictos.
b) Regla fiscal y freno constitucional al endeudamiento. Una economía puede soportar deuda; lo que no puede soportar es un Estado que la convierte en hábito.
c) Racionalización institucional. Menos duplicidad, menos clientelismo, menos organismos sin misión clara. Un Estado más pequeño, pero más competente.
Si estos elementos no están presentes, lo que tendremos no es Reforma Fiscal, sino Reforma para sostener al Leviatán.
La exhortación del ministro Magín Díaz puede ser una oportunidad histórica o una simple continuación del autoengaño fiscal que ya conocemos. Si la reforma solo busca recursos para seguir alimentando el modelo actual, entonces la postergación ha sido, paradójicamente, un acto de prudencia.
Pero si el Gobierno (y el propio ministro) están dispuestos a enfrentar el verdadero problema, entonces sí,
la reforma no debe postergarse más: porque lo que no se reforma, se derrumba.
¿Qué viene?
Incremento selectivo de la tributación aplicable a los casinos y juegos de azar, un aumento de US$10 en los cargos vinculados a los pasajes aéreos y elevar de 0.15 % a 0.20 % el impuesto sobre los cheques y las transferencias electrónicas. Eso era temporal y ahora es más y definitivo
También, establecer de manera temporal una tasa del 30 % del Impuesto sobre la Renta empresarial para los grandes contribuyentes durante tres años, ja ja; la creación de un impuesto selectivo al consumo para los cigarrillos electrónicos y dispositivos conocidos como vapes, subir retenciones a sueldo gigantes de 350 mil, buscar a más informales que tributen
A manera de compensación, el Gobierno propone eliminar el ITBIS y los aranceles a las ambulancias, camiones de bomberos, camiones compactadores de basura así como a equipo agrícola o materiales para esas actividades, anticipos pagarlo 3 veces al año y dejar los chiquitos fuera.
¿Y esa es reforma fiscal ?
Y nada sobre, gasolina cara, millones de motores pagando poco impuestos, nada dicen del Gasto tributario, las exoneraciones a 3 poderes del Estado, autos alta gama, el subsidio luz-gas a ricos, eso nunca se hará
La clave está en decidir de qué lado de esa historia quiere quedar el país… y Magín.
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