

Santo Domingo (Rep. Dominicana). – Hasta el 80 % de los accidentes cerebrovasculares (ACV) se pueden prevenir controlando factores de riesgo clave como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo y el sedentarismo, advirtieron los especialistas Juan Ramírez, neurocirujano endovascular, y Vifranny Espaillat, neuróloga vascular.
En el marco de la reciente conmemoración del Día Mundial del ACV, los médicos destacaron que el verdadero desafío en la República Dominicana no es la falta de tecnología médica, sino lograr que la población reconozca los síntomas a tiempo.
Los especialistas afirman que el panorama de esta afección —también conocida como derrame cerebral o ictus— cambió drásticamente gracias a los avances científicos.
Aseguran que hace unos años el diagnóstico era desolador, la medicina actual permite una recuperación completa mediante fármacos que disuelven coágulos y cirugías mínimamente invasivas para extraerlos, siempre y cuando el paciente reciba atención médica especializada en las primeras horas del evento.
Detallan las claves de esta emergencia médica que registra estadísticas críticas a nivel nacional y global a través de la regla «FAST»: Cuatro letras que salvan vidas.
- • F (Face / Rostro): Evaluar si un lado de la cara se cae o se debilita cuando la persona intenta sonreír.
- • A (Arms / Brazos): Verificar si el paciente presenta dificultad para levantar ambos brazos o si uno de ellos se cae involuntariamente.
- • S (Speech / Habla): Prestar atención a si la persona arrastra las palabras, habla con dificultad o dice frases incoherentes.
- • T (Time / Tiempo): Si se detecta cualquiera de estas señales, se debe llamar de inmediato al 9-1-1 o trasladar al paciente al hospital. Las autoridades médicas insisten en no esperar a ver si los síntomas desaparecen solos.
Accidentes cerebrovasculares se pueden prevenir
Los especialistas enfatizan que actuar con rapidez marca la diferencia entre la vida, la muerte o una discapacidad permanente.
Tanto Ramírez como Espaillat coincidieron en que la República Dominicana cuenta con personal altamente capacitado en los sectores público y privado, incluyendo un equipo multidisciplinario de neurólogos, neurocirujanos, emergenciólogos, imagenólogos y terapeutas.
«Muchos pacientes llegan con síntomas que ignoraron por horas», explicó Espaillat, reiterando que educar a los núcleos familiares para que asistan de inmediato a los centros de salud es tan crucial como los tratamientos médicos de última generación disponibles en el país.
El ACV ocurre por la interrupción brusca del flujo sanguíneo en el cerebro, provocando la muerte celular por falta de oxígeno en cuestión de minutos.
Se clasifica principalmente en dos tipos: el isquémico (un coágulo bloquea la arteria) y el hemorrágico (ruptura de un vaso sanguíneo).
Las dimensiones de este problema de salud pública revelan un fuerte impacto a escala local y mundial.
En República Dominicana se estima que ocurren aproximadamente 60 casos de ACV al día y en el ámbito mundial es la primera causa de discapacidad y la segunda causa de muerte en el planeta.
Cada año se registran más de 12 millones de casos nuevos (un ACV cada 40 segundos), sumando actualmente más de 93 millones de sobrevivientes con distintos niveles de secuelas.



