

Por Leonardo Cabrera Diaz
Entre certezas que se quiebran
y pensamientos difusos,
mis pasos lentos se enredan
con mi mirada de iluso.
Bajo un cielo azul, obtuso,
mi alma, sin saberlo, te nombraba;
de entre los amores inconclusos,
en mis escombros… te buscaba.
¡Qué amargo es volver al pasado!
a buscar lo que el tiempo no borró,
ese «adiós» que se quedó guardado
y que ninguno de los dos pronunció.
Es un dolor que no se agota,
una senda que no tiene fin;
somos la pausa de una nota
que se quedó muda en el jardín.
Sin época, sin tiempo y sin calma…
A ti… era a ti a quien buscaba.
Con Dios siempre, a sus pies.
Compartir:



