Estilo de vidaOpiniónPortada

El mundial del miedo: Geopolítica, silencio y el «Out» de la dignidad

Por: Iscander Santana
Zürich, Suiza

En el tablero de la geopolítica deportiva, 2026 será recordado como el año en que el balón y el bate intentaron ignorar el elefante en la habitación: una frontera blindada y una región iberoamericana que parece haber perdido la voz en los despachos de la FIFA y la MLB.

El espejismo de la neutralidad

El deporte siempre ha sido el «lavado de cara» preferido de los regímenes. En Moscú 1980, el mundo se plantó ante la invasión a Afganistán; en Berlín 1936, el debate sobre el boicot casi tumba los juegos de Hitler. En 2026, la estrategia es más sutil: el boicot silencioso. Mientras gobiernos europeos como Alemania y Francia debaten tímidamente si sus selecciones deben validar las políticas de anexión de Groenlandia o los aranceles de la administración Trump, en nuestra región impera un mutismo sepulcral.

El silencio iberoamericano: ¿pragmatismo o vergüenza?

Resulta paradójico que los países que más sufren la actual política migratoria estadounidense —con redadas del ICE que «salpican» incluso las cercanías de los estadios— sean los más callados. México, atrapado en su rol de co-anfitrión, ha canjeado su soberanía discursiva por la logística del torneo. Sudamérica y el Caribe, desde Argentina hasta República Dominicana, parecen anestesiados por la «diplomacia del visado». Es una vergüenza ajena institucionalizada: las federaciones prefieren asegurar los dólares de los patrocinadores y los seguros de sus estrellas —el gran drama del Clásico Mundial de Béisbol— antes que denunciar que sus propios aficionados no son bienvenidos en las sedes estadounidenses.

Voces en el desierto

Frente al silencio de los palcos, emergen voces discordantes. Joseph Blatter, en un giro irónico del destino, ha pedido a los fans «mantenerse alejados de Estados Unidos», y diplomáticos vinculados a la ONU han cancelado sus entradas denunciando que el país «no es seguro» debido al perfilamiento racial.

En el béisbol, el boicot no es migratorio sino de resistencia de talento. Puerto Rico ha puesto el grito en el cielo por el bloqueo de las aseguradoras a sus figuras, demostrando que en el diamante, si no eres un activo financiero rentable, simplemente no existes.

El marcador moral

El boicot de 2026 no vendrá de un decreto oficial, sino del vacío en las gradas. El «Plátano Power» y la «Pasión Futbolera» se están refugiando en México, Canadá y el Caribe, dejando a las sedes estadounidenses como cáscaras vacías de un espectáculo que olvidó a su gente.

Iberoamérica tiene el talento, pone los jugadores y genera el rating. Es hora de que también ponga las condiciones. Porque un Mundial donde el aficionado tiene miedo de celebrar un gol por temor a una patrulla migratoria es un Mundial que ya se perdió por goleada.

The post El mundial del miedo: Geopolítica, silencio y el «Out» de la dignidad appeared first on Prensa y Gente.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Translate »
Enable Notifications OK No thanks