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La marca de la avaricia

Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor

Por: Luis Silié Carlo

Existen evidencias que no requieren de veredictos, ni mucho menos preguntar a un oráculo cual es el final de alguien que no satisface sus necesidades ni apetencias, porque ya su avaricia es tan grande que incluso impide con maldad las necesidades de los demás. El miedo al futuro muchas veces trae consigo la ira, esa ira cargada de odio que se convierte en locura. Esto hace olvidar el bien y se convierte en una maquinaria de maldad, objetivo, es hacer el mal a todos sin moral ni detenerse a pensar la magnitud de ese error.

Haciendo un recuento de las informaciones que a diario salen en los medios de comunicación, sin tener a mano las que no son publicadas, tenemos una base para pensar que definitivamente algo muy mal está sucediendo en las mentes de los que tienen la cosa púbica en la República Dominicana en estos momentos, por supuesto no de todos, pero es una cadena continua de acciones impúdicas que arrastran tras de sí una cadena de peligrosas e insidiosas acciones de seudos políticos que ya rayan en un vandalismo y crimen organizado. Actúan con una prepotencia en las palabras y acciones en contra de todo lo que huela a estar en desacuerdo con sus acciones corruptas e inmorales que se han destapado en estos últimos días. Son seres insaciables, la meta no tiene límite mientras se pueda robar, sin pensar que es un abuso de lesa humanidad.

Son un club de millonarios en el poder convertidos en una asociación de mal hechores figurando ser los dueños del país. Han acumulado grandes cantidades de dinero que ni ellos saben el monto real en bancos extranjeros; divulgan mentiras, compran legisladores para propagar inestabilidad local, crean conflictos internacionales de opiniones adversas al país, tienen una campaña política con vileza, contratacando con dramatismo aquellos que hacen su trabajo, a los periodistas. Recuerdo dos frases famosas de J-B, “la corrupción se para en la puerta de mí despacho”, otra del D-M, “¿corrupción, cuál corrupción, dígame cuál corrupción”? Lo que si estoy es lucido de que nunca se comió el tiburón. Los resultados de la corrupción del PLD son históricos, todos ricos, pero cómo olvidar la quiebra del Baninter, Banco del Progreso, etc.

Personalmente no necesito ningún oráculo para aventurarme el decir que un gobierno que tiene tanto poder en sus manos, el Congreso con mayoría absoluta, la Cámara de Cuentas, la Suprema Corte de Justicia, un Consejo Nacional de la Magistratura a su medida, un DNI activo, Superintendencia de Bancos con su Dpto. Análisis Financiero, Contraloría General de la República, a mano para el buen uso del dinero del Estado. Corrupción que se ve a simple vista, una cantidad de dinero horroroso para invertir en campaña y tentar a cualquier mortal, en publicidad, manipular la prensa, tráfico de influencias, aun así, nadie veía nada, cómo es posible. Si el PRM pierde las elecciones y podrían estos podrían perder, porque si el pueblo dijo ya hasta aquí llegaron y lo dicen con el voto, tienen que irse tranquilos. Lo peor del caso que esos en un 90% no son perremeistas, cargando todo al gobierno que solo usan su nombre de escudo. Eso es todo y no somos ciegos. Creo que están a tiempo y corregir el camino del control total. El PRM aún tiene vida, pero necesita oxígeno.

 lhsilie@msn.com.

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