Buenos días…
La caída del régimen de Hipólito Mejía, 2000-2024, sin lugar a dudas, fue provocada por el dólar y los altos precios de los artículos de la canasta familiar.Cuando Hipólito, el dólar rompió la barrera y se elevó sobre el 60 por 1. Los supermercados fueron bautizados como la “casa del terror”.
Ahora, el dólar está hasta 65 por 1, y subiendo. Y lo peor, no aparece. Los precios de los productos de la canasta familiar, están más caros que nunca y siguen subiendo.
Los apagones no dan tregua, y para rematarnos, la tarifa eléctrica sigue en aumento.
En los hospitales, la situación cada día está peor. No hay nada que buscar.
La lluvia de promesas del presidente Luis Abinader, en campaña, se derritió. Muchos dominicanos dicen que se volvieron sal y agua por falta de energía en el país.
Abinader decía al gobierno de Danilo Medina de estafar al pueblo con el precio de los combustibles, y en los 4 años y 7 meses de gobierno, los mismos se han mantenido más caros.
Nos prometió agua, y ahora el preciado líquido ha desaparecido en muchísimas zonas del país, y donde llegaba dos veces por semana, ahora dura 15 días, y ni se asoma.
Desde Barahona, por ejemplo, nos informan que en Villa Central y numerosos sectores de esa jurisdicción, hace tres semanas que no reciben una gota de agua. ¡Qué vergüenza!
Asfaltan una calle o carretera hoy, y mañana comienza a deteriorarse.
El tránsito es un desastre. Ocho mueren a diario por accidentes de tránsito. Esto lo confirmó el nuevo director de la DIGESETT.
En materia de seguridad no pega una. Abinader dijo que reduciría en 2 años la delincuencia, y ahora es que hay delincuentes, y lo peor, hasta dentro de la Policía.
Prometió acabar con la corrupción, y ahora es que hay corrupción, y lo peor, Abinader premia, hasta los mencionados en casos de corrupción. ¡Qué vergüenza!
Abinader prometió ponerle fin a la impunidad, y ahora es que hay vacas sagradas. Funcionarios intocables.
Abinader decía que en un año, en el país no habría ni un sólo inmigrante ilegal, y ahora los indocumentados están por dondequiera. Trabajan en hoteles, supermercados, en moto-taxis, rutas del transporte y hasta en obras del Estado.
La gente dice que el rosario de promesas de Abinader era de hielo, y por causa de los apagones, se derritieron. Alguien podría decirnos si algunas de esas promesas, lograron pasar la barrera y no fueron víctimas de los apagones.
Nos aclaran desde Friusa, que en la marcha del día 30, fueron agentes policiales quienes iniciaron la agresión a bombazos.
¡Se jodió el país! El patriota y senador Antonio Marte abandonó el bloque de regidores de los aliados. Dejó a su homólogo reformista sólo.
Fueron 32 y un poquito más los detenidos en Friusa por protestar en favor de la soberanía nacional, en contra de los haitianos ilegales. Y lo peor, ahora los haitianos están gozando porque los agredidos fueron dominicanos.
Preocupa la desaparición de un niño en Jarabacoa, y eso es parte de la inseguridad en el país.
Nos informan que Yordi Manuel Castaño, reportado como desaparecido, fue encontrado muerto. Y eso es inseguridad.
Como la Policía entra por dondequiera, que vaya a Las Terrenas, en Samaná, y atrape a los miembros de una banda de forajidos que ha convertido ese lugar en tierra de nadie.
Llueven las quejas sobre despojos y asaltos por dondequiera, y que la Policía no quiere aceptar denuncias, enviando a las víctimas a la fiscalía. Por eso es que cada lunes, bajan las estadísticas y al país, en materia de seguridad, llevándoselo el mismísimo demonio.
Por cierto, el presidente Abinader debe nombrar a Guzmán Peralta como ministro de Obras Públicas, pues ese si sabe de construcción y rápido. No pierde tiempo.