RD ocupa el primer lugar a nivel mundial en interferencia de la industria tabacalera

0
250

SANTO DOMINGO, RD. Alarmados por los resultados informe del Indice de Interferencia de la Industria Tabacalera 2021, en el cual República Dominicana quedó en la posición 80 de 80 países participantes, la Alianza Dominicana Antitabaquismo (ADAT), asume que no existe ninguna intención del gobierno en regularizar el consumo del tabaco.

El cardiólogo Samuel Ramos, indicó que la ADAT y un equipo de profesionales médicos y de la comunicación se dedicaron a analizar, por primera vez, la injerencia de la industria tabacalera en la política pública de la República Dominicana.

Sostuvo que el informe no fue nada halagüeño y que, debido a esa irresponsabilidad gubernamental por años, el índice de mortalidad provocado por el tabaco sigue en aumento, cobrando la vida de miles de dominicanos.

“La mortalidad atribuible al consumo de tabaco en República Dominicana para el año 2019 fue de 8,202 personas, constituyendo el sexto factor de riego de muerte y años de vida ajustados por discapacidad”, dijo.

Manifestó que, al analizar la historia dominicana de las últimas décadas, resulta difícil marcar el límite entre el Estado y la industria tabacalera.

“En un análisis profundo de la situación, vemos al Estado y a la industria tabacalera entremezclados en sus actividades cotidianas y en los planes culturales, económicos y de desarrollo de nuestro país. Desde el presidente de la República y miembros del Congreso hasta funcionarios de todas las categorías, mantienen una relación estrecha, tanto política como económicamente”, observó.

Por su parte, Samuel Ramos García, quien formó parte del equipo investigador, explicó que el método de recopilación de información, para identificar la injerencia de la industria tabacalera en la formulación de políticas públicas en República Dominicana, consistió en seleccionar los sitios web de cinco periódicos de circulación nacional con amplia divulgación.

Se estableció una búsqueda de información desde el primero de enero de 2019 hasta el 31 de marzo de 2021, considerando cualquier aspecto prevaleciente relacionado con las industrias tabacaleras y su influencia o relación con la República Dominicana.

Además, se buscó información en los portales y sitios web de organismos estatales y/o ministerios, así como el sitio web de INTABACO (Instituto del Tabaco de la República Dominicana). Otros sitios web consultados son: PROCIGAR (Asociación de Fabricantes de Cigarros Dominicanos y las industrias miembros de esta institución.

 
Resultados

Participación de la industria en el desarrollo de políticas. (Puntuación: 15/15)
La industria tabacalera es consultada por las autoridades en diferentes ámbitos del gobierno para la formulación de políticas de salud pública. Esta participación abarca desde sugerencias en resoluciones administrativas de apertura, hasta la participación activa en la creación de nuevas leyes.

Actividades de responsabilidad social corporativa (RSC) de la industria. (Puntuación: 4/5)

La industria tabacalera genera aportes en múltiples áreas sociales en colaboración con el Estado. Las actividades de RSC de la industria tabacalera incluyen la construcción de escuelas, apoyo a programas en zonas rurales y empoderamiento de las mujeres, entrega de becas y proyectos de desarrollo rural en comunidades tradicionalmente tabacaleras y financiación de programas universitarios.

En la mayoría de estos eventos estuvieron presentes representantes del gobierno central y/o autoridades locales.

Beneficios para la industria. (Puntuación: 9/10)

De esta posible complicidad, la industria del tabaco recibe una gran cantidad de beneficios, ya que el Estado se proyecta como un «estado del tabaco».

Mientras la tendencia mundial del tabaco sufre una regresión, en nuestro país, la industria recibe beneficios tales como exenciones fiscales, respaldados por el Estado al cabildeo internacional, legislación local en su favor y la capacidad de interferir en gobernanza local de la salud.

Interacción innecesaria. (Puntuación: 15/15)

El presidente sostuvo una reunión a puerta cerrada con representantes de la industria tabacalera. Más más de 50 productores participaron en la reunión con el presidente, que también incluyó otros altos funcionarios.

Se firmaron varios convenios con dependencias del Poder Ejecutivo y los principales representantes de Philip Morris Dominicana para aumentar las capacidades de las autoridades para reducir el comercio ilícito y contrabando de productos del tabaco.

Transparencia. (Puntuación: 10/10)

Debido a la estrecha relación entre gobierno e industria, es frecuente que las actividades estén disponibles en el dominio público. Sin embargo, hay informes que revelan que algunos encuentros privados no fueron dados a conocer.

Conflicto de intereses. (Puntuación: 15/15)

En la relación cotidiana de las instituciones gobierno y la industria tabacalera, los conflictos de interés son más que evidentes. En el Congreso de la República, la industria tiene posiciones claves que participan activamente en proceso legislativo. Además, varias dependencias del Poder Ejecutivo sirven como facilitadores de la industria. Se sabe que la vicepresidente de la República fue gerente general de la empresa tabacalera de su familia.

Medidas preventivas. (Puntuación: 23/25)

La Ley General de Libre Acceso a la Información Pública, No.200-04, y Decreto No. 130-05 que aprueba el Reglamento de la Ley General de Libre Acceso a la Información Pública, pudiesen garantizar la transparencia en la interacción de las agencias gubernamentales con cualquier tipo de interferencia de la industria.

Sin embargo, el gobierno no cuenta con ningún tipo de código de conducta para funcionarios públicos sobre las interacciones con la industria tabacalera. 

“La industria tabacalera se beneficia de una plétora de beneficios sin comparación, ya que el Estado se proyecta como un «Estado del tabaco» en el que la tendencia mundial al tabaco sufre una regresión”.

Las conclusiones y recomendaciones fueron presentadas por la doctora Rafaelina Concepción, presidenta de la Sociedad Dominicana de Cardiología, quien sostuvo que, “es obvio que la industria tabacalera recibe de una plétora de beneficios sin comparación, ya que el Estado se proyecta como un «Estado del tabaco», mientras que la tendencia mundial del tabaco es hacia la regresión”.

Agregó que “en vista del estrecho vínculo entre el estado instituciones y la industria tabacalera también como la negativa de nuestro país a cumplir con el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, vemos muy pocas oportunidades para prevenir interferencia de la industria tabacalera en el público políticas. Sin embargo, creemos que la OPS/OMS puede motivar al gobierno a menos estar tan lejos de la industria tabacalera intereses como sea posible”.

Siguiendo esta línea de aquí hay algunas recomendaciones:
 
Que el Ministerio de Salud Pública elabore un código de conducta basada en la vigilancia de la relación entre el gobierno y la industria, con énfasis en la salud, la educación, los deportes y los menores de edad.

Que las universidades y las instituciones de la sociedad civil generen investigación sobre la interferencia de la industria en las políticas públicas y legislación, así como sobre sus programas de responsabilidad corporativa.

Consolidar la Alianza Dominicana Antitabaquismo para que pueda ser la organización de la sociedad civil que supervise la relación entre la industria y el gobierno.

Elaborar un plan de seguimiento de la relación entre la industria y el gobierno que vaya desde la denuncia pública nacional e internacional hasta demandas ante los tribunales competentes por violación de las leyes.

Publicidad Leonardo Castillo